jueves, 15 de noviembre de 2018

martes, 9 de octubre de 2018

LA COMUNICACIÓN 


La Comunicación es un proceso de intercambio de información entre un emisor y un receptor. Puede ser verbal (usa palabras) o no verbal (no usa palabras: gestos, imágenes, etc.).
Para que comunicación, tienen que intervenir:

LOS ELEMENTOS DE LA COMUNICACIÓN

  • Emisor: Aquél que transmite la información (un individuo, un grupo o una máquina).
  • Receptor: Aquél, individual o colectivamente, que recibe la información. Puede ser una máquina.
  • Código: Conjunto o sistema de signos que el emisor utiliza para codificar el mensaje.
  • Canal: Elemento físico por donde el emisor transmite la información y que el receptor capta por los sentidos corporales. Se denomina canal tanto al medio natural (aire, luz) como al medio técnico empleado (imprenta, telegrafía, radio, teléfono, televisión, ordenador, etc.) y se perciben a través de los sentidos del receptor (oído, vista, tacto, olfato y gusto).
  • Mensaje: La propia información que el emisor transmite.
  • Contexto o Referente: Circunstancias temporales, espaciales y socioculturales que rodean el hecho o acto comunicativo y que permiten comprender el mensaje en su justa medida.
  • Resultado de imagen de elementos de la comunicación


    • Actividades:

      - Señala los elementos de comunicación en las siguientes situaciones.
      a) José Luis se levanta y da los buenos días a su madre.
      b) José Luis conecta la agenda electrónica que le comunica que tiene examen de inglés.
      c) José Luis va a la habitación de su hermana María y le dice: "Ya son las diez".
      d) María llega a clase. Hoy van a escribir una carta al Presidente.
      EMISORRECEPTORMENSAJECÓDIGOCANAL


      LAS FUNCIONES DEL LENGUAJE

      Son aquellas expresiones del mismo que pueden trasmitir las actitudes del emisor.

      Los textos también pueden variar según su función, esto es, según lo que con ellos pretenda el emisor/a. Las principales funciones del lenguaje son las siguientes:
      • Función informativa: el emisor/a utiliza el lenguaje para transmitir una información.  Mis hermanos llegaron ayer; Mañana se esperan fuertes lluvias.
      • Función expresiva: el emisor/a usa el lenguaje para comunicar sentimientos, opiniones, estados de ánimo, etc.  ¡Qué frío hace hoy!
      Fíjese que en este caso, además de la información, el emisor/a expresa una sensación.
      • Función apelativa: el emisor/a pretende influir en el receptor/a para que haga algo o actúe de una determinada manera.  Recoged todo lo que está fuera de su sitio; Por favor, llámanos cuando llegues a casa.
      • Función poética: el emisor/a pretende crear belleza en el mensaje, busca que el texto tenga una finalidad estética.
      Juventud, divino tesoro,
      ¡ya te vas para no volver!
      Cuando quiero llorar, no lloro...
      y a veces lloro sin querer.
      Rubén Darío


      • Fática o de contacto: Se utiliza para establecer contacto o cortar la comunicación. Hola, ¿qué tal? ¡Adiós, hasta pronto!
      • Metalingüística. Cuando utilizas la lengua para hablar del propio lenguaje. Pero, es una conjunción adversativa.
      Resultado de imagen de correspondencia entre elementos de la comunicación y las funciones del lenguaje

      Actividades:

       Escribe qué función del lenguaje predomina en las siguientes textos.

      a) Vino, sentimiento, guitarra y poesía----hacen los cantares de la patria mía.
      b) Las palabras que empiezan por geo- se escriben con g.
      c) Sí, sí, claro, entiendo, vale, vale.
      d) ¡Hombre, Alberto, cuánto tiempo sin vernos, qué alegría!
      e) La gasolina es un producto derivado del petróleo.
      f) Oye, oye, ven, que te andan buscando.
      g) Mañana soplará viento de componente este.

      MÁS EJERCICIOS: HAZ CLICK

      jueves, 17 de mayo de 2018

      lunes, 14 de mayo de 2018

      martes, 8 de mayo de 2018

      miércoles, 2 de mayo de 2018

      COMENTARIO DE TEXTO PERIODÍSTICO 
      2º BACHILLERATO

      Os dejo el texto para el comentario que tenéis que realizar y del que os pongo las preguntas.
      La fecha límite de entrega es el 16 de mayo de 2018.


      HUMILLAR AL DÉBIL, UN AGRAVANTE
             Un joven se acerca a un repartidor para preguntarle por una dirección y, cuando este le da algunas indicaciones, le dice: “Pero vamos a ver, caranchoa...”. El lenguaje corporal del repartidor se asemeja de pronto al de un depredador a punto de atacar, pero el casi adolescente de apariencia escuálida trata de calmarlo con una sonrisa y con la afirmación de que se trata de una broma, de que hay una cámara. Pero el repartidor le suelta un manotazo seco en la cara después de un segundo “caranchoa”, casi imperceptible.
            En cuestión de horas recibía miles de visitas el vídeo del youtuber Mr. Granbomba, como se conocía a este joven que, hasta el incidente de “caranchoa”, dedicaba su tiempo a grabarse mientras hace este tipo de bromas. En otro vídeo, afuera del hospital con su parte de lesiones, asegura ante sus seguidores virtuales que va a denunciar al agresor.
           El incidente generó debate entre quienes argumentaban que merecía ese bofetón y quienes sostenían que el repartidor había ido demasiado lejos, que nada justifica una agresión física ni ningún tipo de violencia.
           Ante la proliferación de graciosos por internet que suben estos vídeos, tendrá relevancia la jurisprudencia que sienten las decisiones de los juzgados en casos como este. Se pueden producir agresiones como respuesta, aunque muchas de las “bromas” que infligen se pueden considerar también agresiones, incluso de mayor gravedad por la indefensión de muchas de las víctimas a las que usan esos youtubers para “cubrirse de gloria” con miles de visitas.
           Así fue el caso de un repartidor de pizzas al que un youtuber recibió con gas pimienta en los ojos o el de una persona sin hogar al que le dieron unas galletas rellenas de pasta de dientes. Cabe preguntarse qué pasaría si el repartidor, en un comprensible arrebato de ira, respondiera con violencia, o si alguien indignado por presenciar la escena de la persona sin hogar increpara al gracioso, la escena subiera de tono y se produjera alguna agresión.
           La libertad de expresión no ampara las humillaciones, una forma de agresión, sobre todo porque añade escarnio al agravio cuando se dirigen contra personas con poca capacidad para defenderse. Escudarse en esa supuesta libertad contribuye a normalizar las agresiones que padecen las personas más débiles de nuestra sociedad. Hablamos de las personas sin hogar, de inmigrantes sin papeles,
      de personas con discapacidad o con alguna enfermedad mental o incluso de personas mayores desorientadas y con cualquier tipo de dolencias.
           Un 42% de las personas encuestadas en el último Recuento de Personas sin Hogar en Madrid asegura haber sido víctima de alguna agresión, denunciada solo en un 42% de los casos. Los delitos de odio no solo están motivados por motivos “raciales”, pues no todas las víctimas provienen de otros países, hablan otros idiomas o tienen un tono oscuro en el color de la piel. Se llega a hablar de
      aporofobia, de agresiones que surgen como producto de un desprecio a la persona que no tiene, al pobre, en sociedades que han deificado la riqueza material y la fama por encima de todo.
           Muchas legislaciones no cuentan con suficiente desarrollo para resolver el agravante que supone agredir a personas vulnerables. Pero la respuesta tampoco está solo en endurecer leyes que, muchas veces, ya son rígidas y excesivas de por sí. Se trata de darles mayor entidad a las víctimas más vulnerables ante ciertas agresiones.
           Las noticias se empiezan a hacer eco de los insultos, de los golpes y de las humillaciones, pero los medios de comunicación aún pueden hacer más a la hora de generar debates públicos de calidad que impliquen a los padres y a las instituciones que tienen la responsabilidad de educar a niños y jóvenes. Esto puede frenar la normalización de actitudes preocupantes en un ambiente político que criminaliza cada vez más al inmigrante, al pobre, a la persona que sufre algún tipo de adicción. Se trata de que los agresores se sientan menos amparados por su entorno para realizar este tipo de humillaciones. Se sentirán cada vez más solos en Facebook y en Twitter cuando perciban la soledad de no recibir un “me gusta” o de que nadie comparta su lamentable publicación.

                                                                                         Carlos Miguélez Monroy, InfoLibre (05/03/2017)


      Cuestiones
      1. Señale y explique la organización de las ideas contenidas en el texto (puntuación máxima: 2,5 puntos).
      2. 2. a. Indique el tema del texto (puntuación máxima: 1 punto).
      2. b. Resuma el texto (puntuación máxima: 1,5 puntos).
      3. Realice un comentario crítico del contenido del texto (puntuación máxima: 5 puntos).